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sábado, 28 de octubre de 2017
viernes, 29 de septiembre de 2017
jueves, 28 de septiembre de 2017
Atrévete a cambiar
Leía en una revista un concepto interesante de marketing: la fidelización de los clientes, por medio de hacerles difícil cambiar a la competencia.
Por ejemplo, la computadora Apple tiene su sistema operativo Mac. Es especializado para arquitectos y diseñadores. Los que quieran cambiarse a una pc con sistema Windows, necesitarían aprender a manejarlo. Tendrían que invertir tiempo y experimentar algo nuevo.
Por eso se quedan fieles a Mac.
Este artículo mencionaba, que cuando las personas invierten tiempo y dinero en algo: una casa, viajar en la misma aerolínea, etc. se aferran a él. Crea un compromiso emocional que hace que no deseen cambiar.
Por el costo emocional del cambio.
Comparé las similitudes de este concepto con nuestra vida diaria.
Personas que duran en el mismo trabajo 30 o más años, en una labor que ya no les motiva y solo esperan el día de la jubilación en el que ya no tengan que trabajar.
El costo de cambiar a otro trabajo no lo quieren pagar. Han creado antigüedad. Conocen a los mismos amigos de siempre. Su trabajo ya no representa ningún reto, lo pueden hacer con los ojos cerrados.
No se dan cuenta que al no pagar el precio del cambio, está matando su vida emocional.
Mujeres que se encuentran en una relación amorosa sin salida, con hijos, y que no desean terminar esa relación. Hacen suyo el dicho "más vale malo conocido que bueno por conocer". Después de todo, no es tan mala la situación. Reciben dinero, y los maltratos ya son los de siempre. Empezar una nueva relación, con el miedo al que dirán y la posibilidad de fracasar las inmoviliza.
No se dan cuenta que están muertas en vida.
Cuando inviertes años de tu vida en algo, no importa lo dañino que sea, te hace aferrarte a el ¿Cómo voy a tirar los años invertidos en esto? No, no lo voy a perder.
Yo trabajaba vendiendo programas vacacionales. Tienes que pagar un enganche fuerte y mensualidades por uno, dos, o tres años y así tener el derecho de viajar por 30 años a tu destino favorito.
Lo que con frecuencia pasaba, es que se saturaban los destinos y las personas perdían ese dinero. Había años en los que no viajaban. Y perdían el dinero.
Una señora que había hecho esta inversión y por dos años no había podido viajar por la saturación de las fechas me comentó: "Mi esposo ya quería cancelar la membresía porque no la hemos podido utilizar, ya no quería seguir pagando las mensualidades. Pero yo le dije que no podíamos perder lo que habíamos invertido. Y decidió seguir pagando".
Con honestidad, no pude dejar de ver la inutilidad de esto.
¿Qué no podía perder lo que había invertido? YA LO HABIA PERDIDO, DE TODAS MANERAS. Hubiera sido más sano no seguir pagando las mensualidades, y a partir de ese día ahorrar para viajar cuando ellos quisieran.
Lo mismo pasa con relaciones tormentosas o inversiones en otros aspectos de tu vida.
Puedes sentir tentación de seguir, por el tiempo y esfuerzo invertidos. Es una tontería.
Lo perdido, perdido está. Como diría aquel poema de Machado "Solo quedan estelas en el mar". El pasado solo deja estelas cuando miras atrás. Ya pasó. Pero tu vida siempre comienza de nuevo, a partir del día de hoy.
Termina esa relación que ya no te deja nada, hoy mismo. No importa el tiempo invertido. Comienza de nuevo, a partir de hoy. No importa cuanto tiempo tengas en ese trabajo. Busca una nueva aventura en otro lado. Paga el costo del cambio.
Seguir con lo conocido, es vivir como un pájaro enjaulado. Tiene su comida segura y está protegido contra la intemperie. Pero no es feliz.
En cambio, el pájaro salvaje tiene que enfrentarse a los depredadores. Puede pasar hambre. Puede mojarlo la lluvia. Pero puede extender sus alas y volar a todo lo ancho del mundo.
Con su vida arriesgada, de incertidumbre, es más feliz que el pájaro enjaulado.
Así que recuerda: el costo del cambio nos aferra emocionalmente a cosas que ya no tienen sentido el día de hoy. Paga el costo del cambio. Que tu vida sea una hermosa aventura.
Abre las alas como el pájaro salvaje y explora lo ancho del mundo.
Vas a ser más feliz. Te lo garantizo.
Y tú...
¿Te atreves a cambiar?
miércoles, 27 de septiembre de 2017
El violinista
Esta historia es sobre un hombre que reflejaba en su forma de vestir la
derrota, y en su forma de actuar la mediocridad total.
derrota, y en su forma de actuar la mediocridad total.
Ocurrió en París, en una calle céntrica aunque secundaria. Este hombre, sucio, maloliente, tocaba un viejo violín.
Frente a él y sobre el suelo estaba su boina, con la esperanza de que los transeúntes se apiadaran de su condición y le arrojaran algunas monedas para llevar a casa.
El pobre hombre trataba de sacar una melodía, pero era del todo imposible identificarla debido a lo desafinado del instrumento, y a la forma displicente y aburrida con que tocaba ese violín.
Un famoso concertista, que junto con su esposa y unos amigos salía de un teatro cercano, pasó frente al mendigo musical.
Todos arrugaron la cara al oír aquellos sonidos tan discordantes. Y no pudieron menos que reír de buena gana.
La esposa le pidió, al concertista, que tocara algo. El hombre echó una mirada a las pocas monedas en el interior de la boina del mendigo, y decidió hacer algo.
Le solicitó el violín. Y el mendigo musical se lo prestó con cierto recelo.
Lo primero que hizo el concertista fue afinar sus cuerdas.
Y entonces, vigorosamente y con gran maestría arrancó una melodía fascinante del viejo instrumento. Los amigos comenzaron a aplaudir y los transeúntes comenzaron a arremolinarse para ver el improvisado espectáculo.
Al escuchar la música, la gente de la cercana calle principal acudió también y pronto había una pequeña multitud escuchando arrobada el extraño concierto.
La boina se llenó no solamente de monedas, sino de muchos billetes de todas las denominaciones. Mientras el maestro sacaba una melodía tras otra, con tanta alegría.
El mendigo musical estaba aún más feliz de ver lo que ocurría y no cesaba de dar saltos de contento y repetir orgulloso a todos: "¡¡Ese es mi violín!! ¡¡Ese es mi violín!!". Lo cual, por supuesto, era rigurosamente cierto.
La vida nos da a todos "un violín". Son nuestros conocimientos, nuestras
habilidades y nuestras actitudes. Y tenemos libertad absoluta de tocar "ese violín" como nos plazca.
habilidades y nuestras actitudes. Y tenemos libertad absoluta de tocar "ese violín" como nos plazca.
Se nos ha dicho que Dios nos concede libre albedrío, es decir, la facultad de decidir lo que haremos de nuestra vida. Y esto, claro, es tanto un maravilloso derecho, como una formidable responsabilidad.
Algunos, por pereza, ni siquiera afinan ese violín. No perciben que en el mundo actual hay que prepararse, aprender, desarrollar habilidades y mejorar constantemente actitudes si hemos de ejecutar un buen concierto.
Pretenden una boina llena de dinero, y lo que entregan es una discordante melodía que no gusta a nadie.
Esa es la gente que hace su trabajo de la forma: "hay se va...", Que piensa en términos de "me vale...", y que cree que la humanidad tiene la obligación de retribuirle su pésima ejecución, cubriendo sus necesidades.
Es la gente que piensa solamente en sus derechos, pero no siente ninguna obligación de ganárselos.
La verdad, por dura que pueda parecernos, es otra.
Tú y yo, y cualquier otra persona, tenemos que aprender tarde o temprano, que los mejores lugares son para aquellos que no solamente afinan bien ese violín, sino que aprenden con el tiempo también a tocarlo con maestría.
Por eso debemos de estar dispuestos a hacer bien nuestro trabajo diario, sea cual sea. Y aspirar siempre a prepararnos para ser capaces de realizar otras cosas que nos gustarían. La historia está llena de ejemplos de gente que aún con dificultades iniciales llegó a ser un concertista con ese violín que es la vida. Y también, por
desgracia, registra los casos de muchos otros, que teniendo grandes
oportunidades, decidieron con ese violín, ser mendigos musicales.
desgracia, registra los casos de muchos otros, que teniendo grandes
oportunidades, decidieron con ese violín, ser mendigos musicales.
La verdad es que Dios nos concedió "libre albedrío". Tú puedes hacer algo grande de tu vida, o hacer de ella una porquería. Esa es su decisión personal.
LO NEGATIVO: Negarnos a afinar bien nuestro violín de la vida. Y quejarnos de que la gente no disfrute la melodía que sacamos de él.
LO POSITIVO: Comprender que, nos guste o no, solamente rosperaremos si afinamos bien ese violín, y aprendemos a sacar de él las mejores melodías.
martes, 26 de septiembre de 2017
Perdonar si... olvidar no
Me preguntan ¿Tú sabes perdonar? Y respondo a esto con un suspiro de resignación.
¿Que les puedo decir?... creo que si. Ya he perdonado a muchos. Ya no siento lo mismo que antes, cuando mancillaron mi inocencia, cuando mi mundo debió solo ser de inocentes juegos, donde crearon ellos una nube de perturbaciones que no entendía.
Si era bueno o malo no lo comprendía.
Solo se que el tiempo y Dios me ayudaron a sacudirme de ese ambiente, que con el paso del tiempo todo fue cambiando.
Y gracias a ello mi vida dio un giro de 360 grados. Hoy soy feliz me desligo cada día de esos momentos, y ya no trato de encontrar el porque, ni el como me sucedió a mi.
Solo se que los he podido perdonar, hacer como si nada hubiera pasado. Pero sin embargo, por esas cicatrices que quedaron de aquellas heridas en mi alma... "perdonar si... olvidar no".
lunes, 25 de septiembre de 2017
Si fueses tú
Aquí estoy a salvo. Las sábanas me protegen, siete horas sin que nadie pueda morderme, aunque si fueses tú me dejaría.
Te imagino sentado en esa silla, observando mi espalda desnuda y recorriéndola con un dedo.
Despierto. Aún quedan cuatro horas. ¿Duermes solo?
Ven, rescátame de mi agonía. Crúzate en mi camino y regálame una de esas sonrisas tuyas.
Despierto, es hora de enfrentarme al mundo.
Salgo a la calle enfundada en mi coraza, un barato abrigo negro y una triste bufanda.
¿Dónde habré dejado la armadura y la espada?
Camino por las húmedas calles de Barcelona y me pierdo en tus ojos negros, en esa sonrisa que quería comerse el mundo. Y yo con ella.
Congelé el tiempo en aquél ascensor de la Torre Eiffel, y ahora busco los ojos que perdí la última vez que los míos lloraron.
Te busco y no encuentro mi viejo París.
viernes, 22 de septiembre de 2017
¿Cómo superar el estrés?
A nadie le gusta sentir la sensación de palpitar en el pecho y dolor de cabeza que origina el estrés cuando no lo puede descargar. Entender cómo surge y cómo controlarla nos hará más tranquila nuestra vida diaria.
Un grito del jefe, un embotellamiento de tráfico, una pelea con nuestra pareja, pueden provocar esa desagradable sensación en el cuerpo.
¿Por qué surge? Básicamente, esas reacciones físicas nos preparan para responder. Por ejemplo, un cazador puede sentir tensión al momento de cazar. Se acelera el sistema cardíaco y los músculos reciben más sangre. Esas reacciones alertan todo su cuerpo para un solo objetivo: matar a su presa.
Encuentra una salida física a esa presión, matando a su presa. Un boxeador tiene un gran estrés antes de su combate y lo descarga contra su oponente.
Y cuando se expresa esa energía interna, la tranquilidad gradualmente vuelve al cuerpo.
Es por eso, que es tan rico subirse a un juego como la montaña rusa. Sentimos estrés y descargamos esa energía gritando a todo pulmón. Después, nos sentimos aliviados.
Pero ¿Qué pasa en nuestra vida diaria? Si no te gusta que te grite tu jefe, el estrés prepara tu cuerpo para una sola cosa… ¡gritarle también o agarrarlo a golpes!
Pero no puedes, porque te corren ¿verdad? Entonces, reprimes ese deseo. Cada vez que estás en situación de tensión, el cuerpo segrega cortiscosteroides, que son hormonas que en grandes cantidades dañan al sistema inmunológico, si no encuentran una salida.
Es como si llamaras a un bombero, para que apagara el fuego de tu edificio ¿Qué pasa si hay fuego? Se apaga. Pero si no hay fuego, y cada rato el bombero le echa agua, el resultado va a ser que el edificio se va ablandar y se va a derrumbar.
Esto último es lo que hacen los cortiscosteroides, si no hay “fuego” que apagar. Si no descargas físicamente tu tensión.
Cuando el edificio de tu cuerpo se ablanda y derrumba, es cuando te enfermas o duele mucho la cabeza. En casos extremos, puede originar cáncer y enfermedades cardíacas.
¿Qué puedes hacer para liberar esa tensión? En primera, hacer ejercicio. Correr diario en la mañana hará que descargues todas las hormonas acumuladas durante el día anterior.
Segundo, ejercicios de relajación. Respirar y exhalar profundamente tres veces y después imaginarte en un lugar tranquilo, cuando menos por tres minutos. A los enfermos, se les recomienda hacer esto durante 15 minutos, tres veces al día. Esto relaja al cuerpo y mejora su sistema inmunológico.
¿Y si no tengo tiempo para sentarme a meditar Edgar? Imagina una escena que te transmita tranquilidad.
Puede ser un bosque, un río, la playa, el mar…. Una perra con sus cachorros, cualquier escena que te transmita tranquilidad. Y siente la paz que te transmiten esas imágenes. Y cuando en tu vida diaria sientas estrés, recuerda por un instante esas escenas. Y te sentirás más relajado.
jueves, 21 de septiembre de 2017
¿Epoca o Vida?
¿Estás triste por que un amor se ha ido? Quizás solo vino a darte una lección de vida y te está preparando el camino para que sepas lo que es más importante para ti ¿Cuantos maestros necesitarás antes de que tu corazón acabe más magullado que un vocho de los 70´s? Dependede que tan bien aprendas tus lecciones
¿Tu espiritu está abatido? Muchas personas llegan a tu vida por época y otras de por vida.
Cuando son por época, es porque vienen a enseñarte una lección específica en tu vida y, tan pronto como has aprendido la lección, inexplicablemente se van.
Y cuando son de por vida, son personas que te acercan en espíritu a Dios y las tienes para siempre. Esto se aplica tanto a tus relaciones amorosas como a las relaciones con otras personas. ¿Cómo puedes saber la diferencia? No la puedes saber con una especie de regla. Es un sentimiento interno tuyo, intuitivo. Es una señal que te manda el universo y que sientes sutilmente, muy dentro de ti.
Te comparto mi experiencia: Había finalizado una relación amorosa con una chica, aparentemente mi chica ideal: pero realmente nunca hubo amor en la relación.
Hasta antes de conocerla, sinceramente había basado muchos de mi criterios para determinar quien era mi chica ideal en parámetros físicos y muy clásicos: hermosa, trabajadora, sencilla, sincera, fiel, que me quisiera mucho.
Y aparentemente la había encontrado ¡Así como la había pedido así llegó!
Pero la relación no funcionó por una razón muy poderosa: no había química y no había amor ni voluntad de su parte para que creciera la relación.
Aprendí que mi chica ideal tenía que basarse en otros parámetros más de fondo: que me amara y que existiera química. Y que fuera mucho más interesante y rica su vida interior.
Esa chica me había tratado como si yo no importara, demostró muy poco respeto hacia mi y, por otras cuestiones, había destrozado mi ego de hombre.
Esta novia me enseñó lo que realmente era importante en una mujer para mi.
Dejé atrás los estereotipos que maneja la sociedad en cuanto a la mujer ideal, y me adapté más a lo que mi ser necesitaba. Esa fue la lección que me enseñó aquella chica.
Meses después, me encontré a un desconocido en el metro que decía conocerme "¿Tú eras novio de la chica que vivía en el 17 en la calle de carvajal, verdad?",
yo asentí, muy sorprendido por haber coincidido con él en un sitio muy lejano de aquellos lugares.
Me platicó que 4 meses después de haber terminado nuestra relación, otro hombre vino a vivir con ella en su departamento, se embarazó, y su pareja la llevó a vivir a otro lado.
Sí, el universo no la tenía contemplada para mi, sólo para darme una lección de vida.
Como 6 meses después de mi rompimiento mis ojos repararon, en un salón de baile tropical, en una chica con un rostro realmente hermoso, unos ojos enormes, encantadores y expresivos, idénticos en su brillo a los de las ardillitas que salen en las caricaturas de Disney, un cabello divino, largo y ensortijado, negro ¡lucía como un sol!
Y la invité a bailar. Le encanté. En nuestras miradas se tejió una magia especial. Y surgió el amor. A primera vista me impresionó su forma de pensar, su belleza... ¡Era la chica que yo buscaba!
Las primeras semanas de noviazgo fueron espectaculares, maravillosas... fue un éxtasis de disfrute, de amor y compañía ¡nunca me había sentido tan bien!
Mágicamente coloreó mi vida, mi actitud, mi ser ¡todo yo irradiaba felicidad! Y todo mundo me lo hacía notar.
Me enseñó cosas acerca de la vida y de mí que desconocía y súbitamente me dio un gran entendimiento.
Me devolvió mi ego de hombre que había perdido con mi anterior novia y con su fantástico impulso, sentía que todo lo podría lograr. Pero por extraños y misteriosos designios, inexplicablemente surgieron los problemas y con ellos el adiós.
Antes de que termináramos, le expresé la idea que expongo en este artículo, de que hay personas que vienen por época y otras de por vida.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Morir y verse apagado
Que se sentirá al saber que ya no se va a estar...
Vivimos cada momento como si fuéramos a vivir toda la vida, hacemos daño, nos alejamos de las personas que queremos con la esperanza de una reconciliación, y hasta un odio desmedido que nos olvidamos que los demás existen.
Hoy salimos de nuestra casa, como saber si se va volver, como darse cuenta que tendré el mañana o el después para disculparme, decir te amo, decir te quiero, decir gracias por todo lo que me diste hoy...
A veces es difícil pensar en la muerte, soy sentimental y me encanta todo lo que esta aquí escrito, todo lo que me rodea me gusta, me gusta la gente, me gusta leer lo que piensan y hablar con las personas que creen que tienen algo importante que decir.
Estar vivo es solo un estado, a cada momento, alguien que le encontraron una enfermedad terminal, alguien que nunca tuvo nada y que antier murió, o que tuvo una enfermedad y esta muerto en vida...
Que tristeza... solo en 15 días, he visto personas cercanas sufrir por enfermedades encontradas y despedirme de una de ellas que fue mi compañera de trabajo... realmente vale la pena estar acá, hacer una vida tener hijos y tener que sacrificarlos por que se ha acabado el tiempo y tengo que irme...
Pienso tanto en esta navidad, cada año esta llena de felicidad, todos tan alegres, personas con quien salí alegremente a celebrar la navidad.
Hoy solo están tristes, pensativos, angustiados a la expectativa de que va pasar...
Solo le pido a Dios fortaleza para todos y la fuerza divina que alumbre su camino, camino para nada fácil.
Solo quería compartir con ustedes lo que pienso en estos días, y que meditemos sobre nuestro estado, y que si tienes algo para decir hazlo hoy, mañana no sabes si existas o si existe ese alguien que hace rato querías expresarle todo lo que sentías... Dios esta contigo.
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